febrero 26, 2024

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Horacio Velutini Sosa y su oscuro pasado

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Horacio Velutini Sosa y su oscuro pasado
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Por Luz Elizondo
El Condumio | Opinión

El escenario financiero venezolano ha sido testigo del ascenso de Horacio José Velutini Sosa a la presidencia de la Bolsa de Valores de Caracas (BVC) el pasado miércoles 24 de enero de 2024. Su victoria, obtenida por mayoría de votos frente a José Tomás Carrillo Batalla, marca un nuevo capítulo en la institución que busca ser protagonista en la recuperación económica de Venezuela. Velutini Sosa afirmó que el mercado de valores tiene un papel crucial en este resurgir nacional.

La trayectoria de Horacio Velutini Sosa

Nacido en 1961, Horacio Velutini es el fruto de la unión entre Ibrahim Velutini Agüero e Ivelisse Sosa. Su linaje financiero se extiende al Fondo de Valores Inmobiliarios, S.A.C.A., fundado en 1992, en Caracas, por su primo Luis Emilio Velutini Sosa, hijo de Guillermo José Velutini Agüero, hermano éste de Ibrahim Velutini, ingeniero que décadas atrás estuvo a cargo de obras emblemáticas en Caracas, como la de la construcción del Parque del Este. Horacio y su primo comparten la dirección del Fondo de Valores Inmobiliarios, que nació como parte de la tesis de grado de Velutini Urbina y que hoy se encuentra inscrita en la Comisión Nacional del Mercado De Valores de Estados Unidos bajo la denominación FVI FONDO DE VALORES INMOBILIARIOS, SACA. En el año 1994, ambos primos fundaron la firma consultora Asesoría Financiera Velutini & Asociados C.A.

Horacio Velutini y su esposa Patricia Zingg

Horacio Velutini Sosa está casado con Patricia Zingg Gómez, quien fuera hasta 2020 presidenta de la Federación Venezolana de Deportes Ecuestres.

Los primos Velutini son descendientes de Vicente José María Velutini, inmigrante originario de Córcega que llegó a Venezuela en la década de 1830 y contribuyó a la reconstrucción de Chaguaramal El Batey, una localidad que dio origen a lo que hoy es la ciudad de Zaraza, estado Guárico.

Horacio Velutini Sosa, quien se graduó de abogado en la Universidad Santa María de Caracas, tras cursar estudios entre 1981 y 1986, ha sabido maniobrar hábilmente en el entorno empresarial venezolano. Su oportunismo quedó evidenciado durante la crisis bancaria de los años 90, cuando, tras obtener un crédito del Banco La Guaira, se negó a pagar la deuda. Dicha entidad financiera fue una de las afectadas por la crisis y posteriormente intervenida por el Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios (FOGADE). Este evento coincidió con la fundación del Fondo de Valores Inmobiliarios, lo que sugiere que los fondos del crédito pudieron haber servido para dar vida a la empresa.

Velutini Sosa, apasionado de la aviación, además, ha sido socio en algunos negocios, de Roberto Cohen Kohn, director de la Constructora Sambil.

Un entramado empresarial transnacional

En el plano internacional, Horacio Velutini Sosa y su primo Luis Emilio Velutini han tejido una red de empresas que se extiende desde Panamá hasta España. Juntos, son socios de Lesuma Investment Corporation, fundada en 1993 en Panamá, que en su momento tuvo como agente al controvertido bufete Mossack Fonseca. También cuentan con la sociedad CTU Internacional, S.A., establecida en 2007 en Panamá, y han sido socios en otras entidades panameñas, como Inversora Punta Brava, S.A. y Ulstein Investment Inc., además de Inversiones 102700 CA, LLC, en Florida.

 

 

Luis Emilio Velutini

 

1993 fue el año también en el que el Fondo de Valores Inmobiliarios fue inscrito en la Bolsa de Valores de Caracas.

Dentro de este laberinto corporativo, Lesuma Investment Corporation operó con la intermediación de la Dra. Lola Osorio, quien también gestionaba sociedades en las Islas Vírgenes Británicas, como Costa Sabana Corporation y Warner Financial Corp, coincidentemente establecida esta última en 1992, el mismo año de fundación del Fondo de Valores Inmobiliarios, S.A.C.A.

 

Horacio Velutini Sosa

 

Horacio Velutini

 

En España, desde 2015, Horacio Velutini Sosa participa como consejero en Velcat Operadora De Hoteles Sl, de cuya vicepresidencia se encarga su primo Luis Emilio Velutini Urbina, mientras que Antonio Jesús Catalán Díaz preside la empresa. Catalán Díaz es conocido por fundar la cadena NH Hoteles y posteriormente AC Hotels-AC by Marriott. Otro miembro del consejo es Luis Carlos Serra Carmona, empresario que ha sido directivo en Venezuela del diario El Nacional y que ha tenido una notable presencia en la política venezolana, pues además de haber sido diputado y viceministro de transporte, su madre fue presidenta del partido Acción Democrática, en el que Serra también militaba. Además, Serra ha fungido como director en la Universidad del Caribe en Panamá.

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La figura de Horacio Velutini Sosa se entrelaza con diversas facetas del mundo empresarial y financiero, desde la dirección de espacios comerciales de alto nivel hasta la promoción de hoteles y la inversión inmobiliaria. Su perfil se extiende más allá de las fronteras de Venezuela, mostrando un patrón de aprovechamiento de las circunstancias y oportunidades para consolidar su presencia en el mercado.

Con este historial, la designación de Velutini Sosa como presidente de la BVC no es solo un cambio de liderazgo, sino también un reflejo del entrelazado de poderes económicos y familiares que influyen en las estructuras financieras de la región. Su elección como cabeza de la institución bursátil venezolana plantea tanto expectativas como interrogantes sobre el rol que desempeñará en el impulso de la economía nacional y la transparencia en el manejo de los mercados.

Las conexiones y la experiencia acumulada por Horacio Velutini Sosa y su familia en el ámbito de los negocios inmobiliarios y financieros, evidencian una estrategia empresarial que ha sabido navegar y adaptarse a las fluctuantes mareas económicas de Venezuela y más allá de sus fronteras. Su ascendencia al puesto más alto de la Bolsa de Valores de Caracas no es un hecho aislado, sino el resultado de décadas de construcción de un imperio empresarial que ha sabido sacar provecho de las oportunidades que han surgido en momentos de crisis y bonanza.

Deudor del Banco La Guaira

El pasado 12 de junio de 2019, el Juzgado Superior Tercero en lo Civil, Mercantil, del Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas dictó sentencia en el caso que desde 1999 mantenía el Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios (FOGADE) contra Horacio Velutini Sosa por el cobro de una deuda de más de US$57.000.

El largo proceso judicial se originó el 23 de febrero de 1999, cuando FOGADE, en su condición de ente liquidador del grupo financiero conformado por Banco La Guaira (Aruba N.V.), Arulex N.V. y Banco La Guaira S.A.C.A., demandó a Velutini Sosa por el cobro de US$57.314,09 adeudados desde un préstamo otorgado en 1992.

 

Horacio Velutini Sosa

El monto reclamado correspondía a US$35.698,59 de capital adeudado, US$16.983,60 de intereses entre octubre de 1994 y enero de 1999, y US$4.631,89 de intereses moratorios para el mismo período, todos derivados de un pagaré firmado originalmente por Velutini Sosa en mayo de 1992 por US$55.000.

 

La demanda fue admitida por el Juzgado Tercero de Municipio de Caracas ese 23 de febrero de 1999 únicamente a los fines de interrumpir la prescripción de la acción, para luego derivar el caso a otros tribunales.

Tras múltiples trámites procesales, demoras, cambios de jueces y una impugnación de la firma en el pagaré por parte de Velutini Sosa, el 21 de diciembre de 2012 el Juzgado Décimo de Municipio Ejecutor de Medidas e Itinerante de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y Bancario declaró sin lugar la demanda al considerar que había operado la prescripción.

FOGADE apeló dicha decisión y finalmente el 12 de junio de 2019, luego de 20 años, el Juzgado Superior revocó la sentencia anterior, declaró improcedente la prescripción alegada y condenó a Velutini Sosa a pagar el capital adeudado de US$35.698,59 más intereses convencionales y moratorios desde octubre de 1994, ordenando una experticia complementaria para el cálculo final con los intereses hasta la fecha.

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Así concluyó un engorroso y prolongado litigio que se extendió durante dos décadas en los tribunales venezolanos, evidenciando una vez más las complejidades y tardanzas que suelen presentarse en los procesos judiciales en Venezuela. La condena a más de 20 años del inicio de la deuda pone de manifiesto la lentitud de la justicia y lo engorroso que puede resultar para las partes obtener una resolución definitiva en casos de esta naturaleza.

Extraño pago de abogado de inquilino tras demolición de edificio en Caracas

La demolición de un edificio en Caracas desató una batalla legal que terminó en acusaciones penales contra un abogado por presunta apropiación indebida.

Todo comenzó cuando el edificio Galipán, ubicado en la Avenida Francisco de Miranda de Caracas y propiedad de las empresas Inversiones Castifer C.A. e Inversiones S.C.L.10 S.A., fue demolido en 1999. Entre los inquilinos afectados estaba Eduardo José Conde Eiriz, quien ocupaba el apartamento 6-B del edificio.

 

 

Antiguo Edificio Galipán, ubicado en la Avenida Francisco de Miranda de Caracas

 

Tras la demolición, Conde Eiriz decidió demandar a las empresas propietarias, representadas por su director principal Horacio José Velutini Sosa, por 500 millones de bolívares en concepto de daños y perjuicios. Para ello, en julio de 1999 contrató los servicios del abogado Salvador Ramírez Ramírez.

Conde Eiriz otorgó un poder apud acta a Ramírez para representarlo ante el Juzgado Décimo de Primera Instancia Civil de Caracas. Este poder facultaba al abogado para «convenir, transigir, promover y evacuar pruebas» y «recibir en su nombre cantidades de dinero».

El 1 de septiembre de 1999, Conde Eiriz otorgó otro poder más amplio a Ramírez, esta vez autenticado por notaría pública, que le permitía «efectuar cualquier acto en pro de sus derechos» e «interponer recurso extraordinario de amparo constitucional».

Sorpresivamente, al día siguiente el abogado Ramírez llegó a un acuerdo transaccional con la representante legal de las empresas demandadas, la abogada Elba Lander García, por solo 15 millones de bolívares. Ramírez recibió un cheque por ese monto, supuestamente como indemnización por daños a Conde Eiriz.

Sin embargo, Conde Eiriz alega que dicho dinero nunca le fue entregado por el abogado Ramírez, quien presuntamente se apropió indebidamente de la suma acordada. Aduce que el monto pactado era irrisorio comparado con su demanda original de 500 millones de bolívares.

El Ministerio Público acusó en 2004 a Ramírez por el delito de apropiación indebida calificada, mientras que Conde Eiriz interpuso una acusación particular por fraude. El caso llegó a juicio oral en el Tribunal Sexto de Primera Instancia Penal de Caracas.

La defensa de Ramírez sostuvo que el dinero fue un pago de honorarios profesionales y no una indemnización para Conde Eiriz, argumentando que este no tenía un derecho de crédito contra las empresas demandadas.

Aunque Velutini Sosa no estaba directamente implicado en las acusaciones penales, fue quien presuntamente autorizó el pago cuestionado por Conde Eiriz.

Entrelazando negocios y poder en El Hatillo

En la localidad de El Hatillo, el empresario Horacio Velutini Sosa, líder del Fondo de Valores Inmobiliarios (FVI), ha tejido una red de conexiones que despierta suspicacias. La estampa más palpable de esta relación se materializó en octubre de 2022, cuando Velutini, junto al alcalde Elias Sayegh Franco, cortaron la cinta inaugural del Bulevar Sucre y su plaza adyacente, un proyecto que transformó la cara de este sector capitalino.

Horacio Velutini Sosa

El alcalde Elias Sayegh Franco y el empresario Horacio Velutini Sosa durante la inauguración del Bulevar Sucre en El Hatillo, en octubre de 2022

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Como propietario del Centro Comercial Paseo El Hatillo, Horacio Velutini ha observado las fluctuaciones económicas que impactaron directamente en la afluencia de visitantes a su establecimiento. Donde en 2019 se contabilizaban alrededor de 250 mil visitas mensuales, en 2021 la cifra cayó estrepitosamente a 90 mil, un desplome atribuido a la inflación, la carestía de combustible y, especialmente, las restricciones pandémicas con confinamientos intermitentes.

No obstante, Velutini decidió tomar cartas en el asunto, lanzándose a un ambicioso proyecto de renovación urbana que incluyó la creación del mencionado Bulevar Sucre, una arteria vial que bordea el Paseo El Hatillo y que incluye espacios como la Plaza Sucre y un terminal de transporte público. Este proyecto no solo mejoró la estética del lugar, sino que pretendía ser un catalizador de las visitas y, por consiguiente, del consumo en los comercios del centro.

Esta no era la primera vez que Velutini recurría a tal estrategia. Anteriormente, el Fondo de Valores Inmobiliarios había lanzado una oferta pública de acciones para la construcción del Boulevard Tolón cerca del Tolón Fashion Mall. Además, se remodeló la fachada trasera del Paseo El Hatillo para incluir terrazas que se abrieran hacia el exterior, y se potenció el estacionamiento para 1.500 vehículos, el cual antes era subutilizado por los visitantes que preferían estacionarse en las calles del pueblo, copando hasta el 90% de estas.

Estos cambios, financiados por el Fondo de Valores Inmobiliarios, según declaraciones de Velutini en 2019, no estuvieron exentos de polémica. Las redes sociales se hicieron eco de críticas hacia las obras.

 

 

Permisos y alianzas bajo la lupa, ¿con una relación familiar de por medio?

El alcalde Sayegh Franco ha otorgado los permisos municipales necesarios para estas transformaciones, mencionando una alianza público-privada, pero sin entrar en detalles que permitan un análisis transparente. Esta falta de transparencia se torna más cuestionable al revelarse que Alfredo Sayegh Van Grieken, casado con una de las hijas de Velutini y ocupando el cargo de vicepresidente de operaciones del FVI, está vinculado a las obras.

 

 

Alfredo Sayegh (yerno de Horacio Velutini) y su esposa

 

Horacio Velutini Sosa

Alfredo Sayegh junto a su suegro Horacio Velutini

Lo que incrementa la nebulosa de dudas es la relación entre Sayegh Van Grieken y el alcalde Sayegh Franco, ya que se sospecha que podrían compartir lazos familiares, pues el yerno de Velutini mantiene una relación muy cercana con familiares del gerente municipal, e incluso el propio Velutini parece tratar con mucha familiaridad al alcalde. Tal cercanía familiar hace que se cuestione si las decisiones del alcalde han favorecido los intereses de Velutini por encima de los de la comunidad de El Hatillo.

Este entramado de relaciones y negocios pone en tela de juicio la imparcialidad de los procesos municipales y deja abierta la pregunta sobre si los lazos personales han influenciado decisiones que afectan al bienestar y progreso de El Hatillo. El tiempo y la gestión de ambos protagonistas serán claves para disipar o confirmar estas inquietudes.

Nueva etapa en la Bolsa de Valores de Caracas

La Bolsa de Valores de Caracas, bajo el liderazgo de Horacio Velutini, se encuentra en un momento crucial para demostrar su capacidad de contribuir a la estabilidad y crecimiento del mercado venezolano, y por extensión, al bienestar económico de Venezuela.

 

Horacio Velutini Sosa

En resumen, la elección de Horacio Velutini Sosa como presidente de la Bolsa de Valores de Caracas es un reflejo de su trayectoria empresarial y de las redes de poder que ha tejido a lo largo de los años. La expectativa está en cómo utilizará su experiencia y sus conexiones para liderar la BVC en un momento en que Venezuela busca reconstruir y fortalecer su economía.

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